En los últimos años algunos investigadores han intentado encontrar evidencias que relacionaran la aparición de los síntomas del autismo y de otros trastornos del espectro autista (TEA), los componentes de las vacunas infantiles que los niños reciben en las etapas previas a la detección de los primeros síntomas de este tipo de trastornos.

Concretamente se ha buscado la relación con el tiomerosal, un derivado del mercurio que se ha empleado frecuentemente en la fabricación de productos farmacéuticos, y que fue eliminado de la mayor parte de las vacunas en Estados Unidos en el año 2001.
Para estudiar la posible relación entre este componente y el aumento de la tasa de prevalencia de los TEA en los últimos años, un equipo del departamento de Salud Pública de California ha efectuado un seguimiento de la prevalencia de la misma en este estado, entre los años 1995 y 2007 en niños entre tres y 12 años.
Los autores explican que, teniendo en cuenta que el tiomerosal fue eliminado de las vacunas en el 2001, debería haberse reducido la prevalencia drásticamente después de ese momento, en el caso de que esa fuera la causa. Sin embargo, los datos obtenidos muestran una tendencia opuesta, ya que por el contrario, en 10 años la cifra ha pasado de 0.3 casos por cada 1.000 nacimientos (en 1993), a 1.3 por cada 1.000 niños o niñas (en 2003).
Los autores afirman, que a pesar de no encontrar relación entre los componentes derivados del mercurio de las vacunas y el aumento de la prevalencia de los TEA, es imprescindible continuar investigando sobre otros posibles factores ambientales que pueden estar influyendo en el aumento de la tasa detectada en los últimos años.
Referencia artículo:
Schechter, R. y Grether, J. (2008). Continuing increases of autism reported to California´s Developmental Services System. Mercury in retrograde. Archives of General Psychiatry, 65, (1), 19-24.
Hacer
un comentario a este artículo